Control de la miopia
El control miopía está adquiriendo un gran interés en los últimos años no sólo por las dimensiones del problema en términos de gasto sanitario sino también en términos de salud pública para las patologías asociadas al grado de miopía. Recientes estudios epidemiológicos estiman que el 60% de los niños escolarizados en China son miopes, mientras que en Europa la prevalencia oscila alrededor del 35%, en función del nivel académico. Las investigaciones ponen de manifiesto que estos porcentajes se incrementarán en los próximos años, por lo que se recomienda planificar y aplicar tratamientos adecuados para intentar ralentizar la progresión de la miopía en niños.
Actualmente se investigan diferentes tratamientos para intentar frenar la progresión de la miopía en niños, principalmente mediante intervención óptica (gafas o lentes de contacto) y farmacológica (atropina y pirenzepina).
¿Cuál es el mecanismo de acción de las lentes de contacto?
Recientes estudios demuestran una relación entre el desarrollo de la miopía y el desenfoque de la imagen en la retina periférica. En la mayoría de los pacientes miopes, aunque los rayos de luz estén focalizados en la fóvea mediante gafas o lentes de contacto convencionales, en la periferia quedan enfocados por detrás de la retina, generando un error refractivo periférico hipermetròpic. Este desenfoque sería el estímulo, según la teoría de señales ópticas, porque el globo ocular siga creciendo tratando de compensar el desenfoque y generando mayor desarrollo miópico. Precisamente mediante el diseño de las lentes de contacto blandas multifocales este desenfoque periférico se podría controlar. Igualmente, con lentes de ortoqueratología de uso nocturno se consigue un efecto de compensación periférica.
En el Instituto de Optometría Mercè Segarra trabajamos el control de la miopía en niños y adolescentes con lentes de contacto ya que permiten mejorar la visión a corto plazo:
- son fáciles de usar y seguras para los niños
- son diarias, por tanto, no necesitan mantenimiento
- les permiten una visión nítida en la escuela, jugando en el exterior o mirando la TV
Y a largo plazo, las lentes:
- reducen la progresión de la miopía para minimizar la graduación y tener una visión mejor
- ayuda a tu hijo a desarrollar todo su potencial
- disminuye la progresión de la miopía para prevenir complicaciones en la salud ocular de tus hijos.
